Las personas que amamos y que nos aman o dicen hacerlo son al igual que nosotros, seres terrestres; Motivo por el cual pueden dañarnos y confundirnos.


Desde años ambiguos existe el maltrato emocional, solo que en nuestra actualidad ya se habla de ello y hasta cierto punto se intenta trabajar en él, para no generar tantos daños. Dependiendo del país, este acto puede considerarse un delito, mismo que se tiene que pagar según las leyes de cada lugar.

El ataque verbal o emocional es tan común y tan lacerante, que sus secuelas son en algunos casos de por vida.
Las historia de vida de cada persona, es la que marca a la victima y al victimario; claro también depende temperamento, predisposición genética, entre otros tantos factores.
Más sin embargo lo que queremos resaltar, es el echo de que cuando se vive en un ambiente agresivo, desgraciadamente se cree que es la única forma en la que se puede vivir; Ya que no se conoce otra manera de relacionarse con los demás.

Las personas que generan la primer herida, son los primeros cuidadores (padres, abuelos, tíos o cualquier persona cercana al menor que pase la mayor parte del tiempo con el). Desgraciadamente no existe un manual donde diga cómo ser el mejor padre del mundo.

Ellos hacen lo que pueden, con lo que tienen y es obligación de cada uno de nosotros trabajar dichas heridas una vez que somos responsables de nosotros mismos; Pero eso es un tema independiente del cual hablaremos en otra ocasión.

Probablemente te preguntes ¿Como es posible que lo que ellos hicieron o no hicieron me afecte a estas alturas de mi vida? Y la realidad es que no es lo que ellos hicieron; es lo que se reforzó a lo largo de tu vida. Por ejemplo…

Un niño pequeño de unos 6 años, al cual sus cuidadores constantemente lo señalan como, torpe, tonto, inútil, entre varios insultos más ¿Como consideras tú que se ve a sí mismo este pequeño? Y no siendo suficiente con eso, imaginemos que en la escuela constantemente sufre burlas muy relacionadas a las palabras que escucha en casa.

¡Oh! Pero esto no para ahí, conforme va creciendo, diferentes personas cercanas van reforzando este pensamiento con los mismos comentarios hirientes. Pero todo esto va cubierto con un manto de amistad, compañerismo, amor en algunos casos; Ya que son personas cercanas que te quieren a su manera.
Y por absurdo que parezca, pareciera que eso les da el derecho de hablarte así… Por qué según sus argumentos es para que puedas entender las cosas, por generarte un bien y evitar que la sigas regando.

Pero entre más grande es el dolor causado por cada frase cruel, criticas o juicios, más complicada es la recuperación del autoconcepto. Y esto debido a que se escucha tantas veces lo mismo, que se comienza a creer y peor aún se aprende a vivir con ello como si fuera la verdad absoluta.

¿Y como poner un freno a este chip que fue implantado?

No sé si esta es la parte reconfortante o más preocupante. Ya que la única forma de romper con este círculo vicioso es quitándole el poder que le hemos concedido a cada uno de los agresores. Ya estoy imaginando la cara que estás poniendo al leer esto, y las preguntas que te estás haciendo… ¿De que poder me hablas? ¿A caso tú piensas que a mi me gusta vivir de esta manera? ¿Crees que si supiera cómo detener cada palabra que escucho y me lastima, no lo hubiera echo ya?.

Y claro que pienso, que si conocieras la forma de evitar este dolor, lo harías sin dudarlo. El problema es que no es tan fácil. Al hablar de quitarle el poder al agresor se piensa que; “Fuego se combate con fuego” y no existe error más grande. Ya que no se buscan culpables a los cuales castigar, esto solo perpetúa el problema.

Mencionamos párrafos arriba que las primeras heridas las causan los cuidadores, pero también puntuamos que es deber de cada uno de nosotros trabajar en ellas una vez que somos responsables de nosotros mismos. “Las personas te tratarán, como tú les enseñes a tratarte”

Solo puede existir un victimarios, si existe una víctima que le permita el maltrato. Y a esto nos referimos con quitarle el poder. El agresor se alimenta de lo que le permitimos; al tomar enserio sus palabras y darles valor en nuestra vida, lo convencemos de que tiene razón y que la forma en que nos trata es la correcta.

Recuerda que las personas pueden darte sus puntos de vista, los cuales pueden ser válidos y distintos a los tuyos, incluso podrás tomarlos en cuenta, pero no tienes por qué permitir que te los impongan como la única verdad.

Deberás aprender a tomar las cosas de quien vienen y darles el valor necesario si es que existe en su mensaje, lo demás deséchalo que no te sirve.

No es fácil amarse a si mismo cuando existen tantos mensajes a nuestro alrededor que nos dicen lo defectuosos que somos, el maltrato emocional deja marcas difíciles de remover; Pero aprender a querernos, respetarnos y darnos un valor significativo es deber y obligación de cada uno de nosotros. “Nadie tiene el de lastimarte, a menos que tú se lo concedas”

8 respuestas a “Probablemente sufres maltrató emocional y no lo has detectado.”

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