Cada día es un reto ¡Y no me dejarás mentir!… cada mañana es despertar al sonido de un despertador y tener el tiempo medido para ducharte, preparar el desayuno; quizás el almuerzo de medio día, el cual tenemos que empacar, correr al gym o al trabajo, quizá a la escuela; ¡No lo sé! Son tantas actividades día con día que sería difícil hablar de todas.

De lo que si podemos estar seguros es que cada una de estas actividades nos succiona energía como un mosquito que se alimenta de nuestra sangre; ¡Y la verdad es que no es malo! Es genial tener un ritmo de vida que nos genere movimiento constante; Ya que nos ayuda a producir ciertos neurotransmisores que nos ayudan a sentirnos vigorosos, nos brinda salud y aumenta la calidad de vida.
Realmente lo que nos preocupa no es el desgaste que tiene nuestro cuerpo, lo que es alarmante es el desgaste que tienen nuestro estado de ánimo. ¿Que tanto te preocupas por el? ¿En verdad le ponemos el cuidado necesario?.

¿Por que es tan importante cuidar mi estado emocional?

El trabajo físico agota, más sin embargo no existe una forma de poder poner un freno; quizá pienses ¿Que exageración estás diciendo?. Pero pongámonos a pensar detenidamente, una empresa no teme perder a uno de sus empleados por qué existen miles más afuera. Pidiendo ese mismo empleo, aceptando menor paga y más trabajo.
Generando día con día un grado más alto de competitividad y no solo en el trabajo sino en la escuela o algunas otras áreas, en donde es necesario exigirse más, dar más, luchar más…

Probablemente ahora preguntes ¿Y eso que tiene de malo? ¿Qué hay de malo en luchar por conseguir un sueño? Y la verdad es que no tiene nada malo, es válido esforzarse y luchar por tener algo mejor, pero todo tiene un límite.
Excedernos con trabajo o actividades, puede llevarnos a un desgaste mental, emocional y físico que poco a poco causa estragos en nuestro cuerpo.

En este preciso momento en diferentes partes del mundo, alguien está en algún consultorio debido a una fatiga inexplicable. Escuchando las siguientes palabras:

“Usted lo que necesita es alguna actividad física, la que usted quiera, pero que le ayude a sacar el estrés con el que carga.” Y la realidad es que es el mejor consejo que se pudiera recibir, ya que el realizar dichas actividades son liberadoras y dan un gran aporte de energía.

Si somos muy honestos cuando el cuerpo se cansa solo basta con tener una noche reparadora y llevar una dieta balanceada para tener una recuperación eficaz. ¿Pero qué pasa cuando esto no es suficiente?.
En artículos anteriores hemos hablado de cómo las emociones son como una olla de presión y si no las trabájanos a tiempo explotamos; cuando el estrés es demasiado, el sueño comienza a ser mermado, el apetito se modifica, enfermedades como gastritis o colitis comienzan ha aparecer y es justo en este punto cuando podemos decir que las emociones buscaron su propia salida.

En ocaciones tenemos la idea de que las emociones son malas ¡Y no existe equivocación más grande! Ya que las emociones son perfectas y nos ayudan a lidiar con todo lo que la vida nos presenta.
El error está en tener un manejo inadecuado de ellas, si no las escuchamos y mantenemos controladas. ¡Podenos estar seguros que pasaremos un muy mal rato!

El desgaste emocional es uno de los principales problemas de salud que aquejan a nuestra sociedad. Las demandas de autoexigencia cada vez son más elevadas y la necesidad imperiosa de tener más de todo está reventando todos los días a una nueva victima.

Quizá me preguntes. ¿A qué te refieres con reventar a una nueva victima? Y no hablo más que del echo que aún siendo un siglo moderno la represión de las emociones sigue siendo algo tan normal.
Ya que se sigue pensando que llorar, es muestra de debilidad, reir hasta que te duela el estomago es falta de cordura, demostrar molestia cuando algo no te agrada te convierte en alguien antipático.

Dejando completamente de lado que todo esto es parte de ser, humano y que es liberador, ya que todas estas acciones que son tan criticadas; aun que suene cursi le dan un respiro a tu alma.

Date un tiempo, los deberes nunca se acaban pero la vida es muy corta como para solo vivirla de esta manera. No tienes por qué esperar a que todos tus objetivos se cumplan para darte permiso de sentir y disfrutar.

Concédete un momento al día, consiéntete con algo que te guste, quizá un café, un dulce algo que alegre tu día. Escúchate en silencio, revisa tus emociones, siéntelas y déjalas fluir.

Si llevas mucho tiempo ignorando tu estado emocional, es muy probable que hayas olvidado que se tiene que hacer para darle salida. Y si esto es así puedes buscar un profesional que pueda orientarte en el proceso. Pero si no es el caso, entonces sigue las recomendaciones mencionadas, tomate tu tiempo.

14 respuestas a “Las emociones y el papel tan importante que juegan en la vida diaria.”

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