En unos escritos atrás comentamos que existen un sin fin de posibilidades por las cuales una relación puede terminar; pero la pregunta aquí no es que la llevo al fracaso sino más bien. ¿Como me puedo dar cuenta que ya no da para más mi relación?…

Sabemos que una relación consta de ingredientes básicos como la comunicación, la confianza, la admiración, el respeto entre algunos tantos más. Y son estos precisamente los que nos llevan al crecimiento o deterioro de la vida en pareja.

Si la pareja no pone el suficiente esfuerzo ha alguno de estos factores, entonces se podría comenzar a generar un abismo en la relación. Esto debido a que se dificulta el acercamiento o la empatía hacia el ser amado.

No es tan fácil que podamos entender lo que significa para el otro mi comportamiento o viceversa; esto se aprende con la convivencia, ya que poco a poco comenzamos a distinguir los gustos y necesidades de la persona.

Y es precisamente en este periodo donde los ingredientes de los que hablamos comienza a tener gran importancia. Por ejemplo. Tener una comunicación efectiva, nos habré la puerta a la intimidad de nuestra pareja. Y con ello la comprensión del sentir del otro; (obviamente esto no es siempre o todo el tiempo) teniendo como resultado una mejor empatía a su dolor o su alegría.

Muy probablemente te preguntes ¿Y esto como me ayuda a saber si mi relación ya se termino?. Y la respuesta si te la daré pero primero te contare una historia que vi en algún momento en Facebook; un video que relataba una reflexión significativa a mi gusto. Y está decía algo así…

Había una vez una princesa que quería elegir un novio que sea digno de ella, que la ame verdaderamente ¿Te suena esta historia?. Me imagino que sí; a quien no le gustaría encontrar al príncipe azul o la princesa del cuento de hadas. Pero bueno… en este caso ella decide poner una condición para emprender esta búsqueda épica.

Elegiría un novio de entre todos aquellos caballeros que fueran capaces de estar 365 días aún lado del muro que rodeaba él castillo; donde ella vivía, sin separarse ni un solo día de ese muro. Se presentaron miles y miles de pretendientes a la corona real.
Una vez pasado el tiempo; se presentó el primer frío y la mitad se fue, luego llegaron los calores y la mitad de la otra mitad también se fue. El tiempo pasaba y la comida, los insumos y el agua comenzaron a espaciar, así que siguieron retirándose uno a uno los pretendientes.

Todo esto había comenzado en el mes de enero y ya se encontraban en los inicios de diciembre. Los fríos volvían a causar estragos quedando así solo un participante ¿Se lo imaginan? No se si es un acto de profundo amor o de masoquismo… pero suena tan romántico ¿No lo crees?.
¿Y como no? Si fue el único que soportó intensos fríos, abrazadores calores, cansancio, hambre; Y todo debido a que siempre adoro a la princesa, mientras todos los demás se fueron derrotados y pensando que ningún amor vale la pena. Él se mantuvo firme a las peticiones de su amada.

La princesa al ver la perseverancia de aquel chico comenzó a pensar ¿Será que quizá este sujeto me quiere de verdad?. En el mes de octubre lo espío un poco, paso frente a él en noviembre y en diciembre disfrazada de campesina le dejo un poco de comida y agua lo vio a los ojos y se dio cuenta de su mirada sincera.

Convencida que era el indicado después de aquel encuentro regresa a casa y sin un gramo de inseguridad le dice al rey ¡Papá! Creo que al fin tendrás un casamiento, este hombre he visto que realmente me quiere. El rey emocionado sin titubear comienza todos los preparativos para la boda. Así como también le hizo saber al joven por medio de sus escoltas; que el primero de enero, una vez pasados los 365 días lo quería ver en el palacio para charlar con él.

Todo estaba listo; el pueblo estaba feliz esperando el primer día del año, con la ilusión de una gran ceremonia. Pero la noche del 31 de diciembre, después de haber pasado 364 noches en ese lugar, el joven se levantó y se fue. Pese a todo lo vivido, no pudo quedarse una noche más. ¿Que había pasado? ¿Por qué se fue después de todo ese tiempo?. Al llegar a su casa su madre lo recibe con afecto y le dice:

Madre: – ¡Hijo! Querías tanto a la princesa que pasaste ahí 365 días y 364 noches y en esta última noche te retiras… ¿Que pasó? ¿No pudiste aguantar un día más?.

Hijo: – ¡Sabes madres! Me enteré que me había visto, me enteré que me había elegido, me enteré que hablo con su padre y le dijo que se casaría conmigo y a pesar de ello… ¿No fue capas de evitarme una sola noche de dolor?.
Madre: ¿A qué quieres llegar con eso? No entiendo cual es el punto de tu comentario.

Hijo: Teniendo en sus manos el poder de evitarme una noche mas de dolor, hambre, frio… No quizo hacerlo, ¡No me evito ni una sola noche de sufrimiento!… Alguien que no es capaz de evitarte una sola noche de sufrimiento no merece de mi amor ¿Verdad mamá?…
“Cuando tú estás en una relación y te das cuenta que pudiendo evitarte una migaja de sufrimiento el otro no lo hace ¡Es por qué todo se ha terminado!”(Jorge Bucay)

Esta historia evidentemente no tiene un final feliz para muchos, pero sí de algo podemos estar seguros es que es un final real. Cuando decimos que alguien no evita tu dolor estando en sus manos dicho poder; nos referimos a las puertas que abren, los ingredientes esenciales de la relación, los cuales también hablamos anteriormente.

Relaciones estables, en donde existen planes y/o proyectos en común, tendrían que tener una comunicación fluida donde evidentemente no podemos pensar como el otro, pero si podemos respetar y comprender su forma de pensar

Teniendo así la información necesaria para saber lo que al otro duele o a lo que es vulnerable y es en este preciso momento donde podemos evitar el sufrimiento del otro. Si así lo quisiéramos claro está. Y lo mismo del otro hacia nosotros, lo que comúnmente conoceríamos como un camino de ida y vuelta.

Si siendo conscientes de todo esto, ya seamos nosotros mismos o la pareja; decidimos no ceder, no dialogar o no evitar el dolor del otro. Entonces puedes tener la certeza que esa historia ya llego a su fin.

Y no por que seamos buenos o malos, simplemente por que ya se acabo, si no existe dolor por el dolor de otro, sino está ni la más pequeña partícula de empatía por la tristeza del otro. No existe nada más que hacer.

6 respuestas a “Como saber si tu relación ya se acabo.”

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